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«Chifladoseo»: Viaje por el Legado de «Los Tres Chiflados»

Con una colección impresionante de más de 1500 artefactos auténticos, el «Chifladoseo» ofrece un recorrido por la historia del icónico programa de comedia «Los Tres Chiflados», que se mantuvo en emisión durante 26 temporadas.

En Adrogué, Argentina, se encuentra el museo dedicado a Moe, Larry y Curly, los inolvidables personajes de «Los Tres Chiflados», cuyas cómicas caídas, tortazos y piquetes de ojos deleitaron a múltiples generaciones, representando a la clase trabajadora en su esfuerzo por subsistir en una sociedad de élite. Este espacio, el primero de su tipo en Iberoamérica, se ubica en Segurola 1152.

El «Chifladoseo» alberga más de 2.400 piezas vinculadas a este trío humorístico que, en cortometrajes de 18 minutos en blanco y negro, conseguía provocar risas con su humor slapstick y sus ingeniosos gags sonoros, suavizando la percepción de la violencia de sus interacciones físicas.

Los protagonistas de «Los Tres Chiflados» eran interpretados por los comediantes estadounidenses Moe Howard y Larry Fine, mientras que el papel del tercer chiflado rotó entre varios actores a lo largo de cinco décadas: Shemp Howard, Curly Howard, Joe Besser y Joe DeRita.

Cada uno de estos personajes se distinguía por su peinado y personalidad únicos: Moe, con su característico corte de cabello a tazón, era el líder autoritario del grupo; Larry, con su cabello rizado enmarcando su rostro, actuaba como el mediador; y Curly, con su calvicie brillante, era el ingenuo propenso a meterse en problemas, lo que invariablemente resultaba en «correcciones» por parte de Moe, ya fueran golpes en la cabeza o piquetes de ojos.

Diego Puglisi, caricaturista y fundador del «Chifladoseo», relata su fascinación por «Los Tres Chiflados», describiéndolos como un derroche de absurdo, desafío a las leyes de la física y el encanto de ver a adultos comportarse como caricaturas vivientes. Resalta el ingenio de los efectos sonoros utilizados en la serie para atenuar la violencia de las escenas y convertirlas en motivo de risa.

Para Puglisi, «Los Tres Chiflados» son sinónimo de nostalgia y recuerdos de infancia, rememorando las tardes regresando de la escuela para sintonizar sus aventuras en un antiguo televisor en blanco y negro, y disfrutar de su maestría en la comedia física y el humor burlesco.

La Llegada de «Los Tres Chiflados» a la Televisión Argentina

En la década de 1960, «Los Tres Chiflados» hicieron su debut en la televisión argentina, inicialmente a través de Canal 13 y, en años posteriores, sus 190 episodios también se transmitieron en Canal 11 y América.

Puglisi, admirador del humor del trío, comparte que se sintió instantáneamente atraído por su estilo cómico. «El simple hecho de verlos ya es una experiencia visualmente cómica, con sus distintivos peinados que provocan risas incluso antes de escuchar sus chistes. Fue un flechazo humorístico desde el principio», comenta.

La inspiración para crear el «Chifladoseo» surgió de su pasión personal por coleccionar memorabilia relacionada con el trío. «Mi colección personal creció con los años hasta que decidí compartirla con el público», dice Puglisi. La apertura del Stoogeum en Filadelfia en 2004, el primer museo dedicado a «Los Tres Chiflados», fue el impulso final para establecer un museo similar en Argentina.

El origen de su colección se remonta a la adquisición de una corbata estampada con las caras del trío, marcando el inicio de su pasión coleccionista.

Actualmente, el «Chifladoseo» alberga más de 2.400 artículos coleccionables en español, de los cuales 1.500 se exhiben permanentemente. La colección incluye desde rutinas escritas hasta figuras, cartas de los actores y guiones originales.

Inaugurado el 10 de abril de 2010, la creación del museo fue un proyecto de varios años que contó con la colaboración de diversos profesionales, desde carpinteros hasta museólogos. «Mi objetivo era presentar la colección de la manera más fiel posible, sumergiendo a los visitantes en el mundo en blanco y negro de ‘Los Tres Chiflados'», explica Puglisi.

Los visitantes del museo se encontrarán con exhibiciones cuidadosamente protegidas bajo vidrio, incluyendo recortes de prensa, cartas y otros objetos personales, así como estanterías llenas de figuras y memorabilia iluminadas al estilo de los focos de cine.

Las paredes están adornadas con una amplia colección de pósters y afiches de los episodios, en varios idiomas, capturando la esencia del legado del trío.

A lo largo de sus episodios, «Los Tres Chiflados» a menudo se enredaban en conflictos entre ellos, pero siempre prevalecía su camaradería al enfrentar juntos las absurdas situaciones que les deparaba cada aventura. Representando a la clase trabajadora, se los veía asumiendo roles como plomeros o pintores, y a menudo chocando con la opulencia de la aristocracia, a la que ridiculizaban con su inconfundible humor.

Para los aficionados, uno de los momentos más emocionantes de la visita al museo es la oportunidad de ver una figura a tamaño real de uno de los miembros del trío, un homenaje que conecta a los fans con sus ídolos cómicos.

La Estatua de Shemp Howard en el Chifladoseo

La figura destacada en el museo es la estatua de Shemp Howard, de 1,63 metros de altura y vestido con traje negro, capturando su icónica postura de baile con la que humorísticamente «intimidaba» a sus adversarios antes de los enfrentamientos físicos.

«Aunque personalmente podría preferir a Curly como mi favorito de Los Tres Chiflados, y sabiendo que es el más querido por la audiencia en general, en el museo se honra la contribución de todos los seis miembros del grupo. Cada uno trajo su propio brillo y humor en diferentes etapas, siendo todos fundamentales para el legado y éxito del trío», subraya el fundador del museo.

El Chifladoseo: Un Destacado del Circuito Cultural de Almirante Brown

El Chifladoseo se suma a la oferta cultural de Almirante Brown este verano, junto con otros puntos de interés como la «Casa Borges», que preserva la obra del renombrado Jorge Luis Borges; «La Cucaracha», un edificio histórico que alberga la herencia del distrito; el «Castelforte», conocido por sus misteriosos túneles en Adrogué; la Fundación Soldi y el Museo Manigrasso, entre otros.

Puglisi destaca la importancia de hacer accesible esta colección al público local: «Muchos no tienen la oportunidad de viajar a Filadelfia para visitar el Stoogeum. Abrir nuestra colección aquí permite a la gente acercarse y descubrir más sobre Los Tres Chiflados, su historia personal y profesional, y comprender el impacto global que tuvieron como comediantes».

Visitas al Chifladoseo

El museo no tiene un horario fijo de apertura, por lo que los interesados deben llamar al 4298-8969 o enviar un correo electrónico a info@chifladoseo@gmail.com para coordinar su visita. Además, se organizan aperturas mensuales que se anuncian a través de la página de Facebook del Chifladoseo o en Instagram (@chifladoseo).

«La reacción de los visitantes al museo es increíblemente positiva. Se van impresionados y felices, a menudo sorprendidos por lo que encuentran aquí, lo cual es enormemente satisfactorio», concluye Puglisi.